
Situado en alguna
nebulosa lejana hago lo que hago,
para que el universal equilibrio de
que soy parte no pierda el equilibrio.
Un espacio donde me gusta estar,con mi música letras y imagenes que nos dejan soñar con citas que nos dejan reflexionar que el amor es amor y mientras allá amor hay vida....y que viva estoy!!!!
Suspendida
parece hibernar
Algún día
ella despertará
Mientras tanto
yo me encargo de evitarlo.
Solo endivias
como manjar
La delicia
nada más criminal
Si las larvas
pueden ser dulces
mal vecino
las exterminará
Cuando lo crea oportuno
abrir…
abrir un hueco en el futuro
fundir…
fundir mi sueño con el tuyo
por fin…
y que por fin seamos uno
uno
uno entre mil
Cuando lo crea oportuno
abrir…
abrir un hueco en el futuro
fundir…
fundir mi sueño con el tuyo
por fin…
y que por fin seamos uno
uno
uno entre mil
Mientras tanto
yo me encargo de evitarlo
no importa el lugar
"Te amo" significa que te acepto tal como eres,"Te amo" significa que te amaré y estaré a tu lado
aún en los peores momentos.
Significa amarte cuando estás de mal humor o
cuando el cansancio te impide hacer lo que deseo que hagas.
Significa amarte en los momentos de desaliento,
no sólo en los momentos alegres.
"Te amo" significa que conozco tus más íntimos secretos
y que no te juzgo por ellos,
pidiendo a cambio sólo que no me juzgues por los míos.
Significa pensar en ti, soñar contigo, desearte
y necesitarte constantemente,
y esperar que tú sientas lo mismo por mí.
"Te amo" significa "Para siempre."
Ya perdoné errores casi imperdonables.Y tú tampoco deberías sólo pasar …
VIVE!!!
Bueno es ir a la lucha con determinación abrazar la vida y vivir con pasión.
Perder con clase y vencer con osadía, por que el mundo pertenece a quien se atreve
y la vida es mucho más para ser insignificante.
Charles Chaplin
Video: Kiss the Rain by Yiruma
Canción (extracto): Kiss the rain – Artista : Billie Myers
Llego tarde

Las princesas son, en medio de todo, infelices criaturas. Solamente pueden jugar con sus iguales, de éstos hay, en verdad, muy pocos.
Por eso, la pequeña princesa tenía que lanzar completamente sola su pelota de oro al aire y volverla a coger de nuevo, cuando salía a jugar en el jardín del palacio. Pero esto la aburría.
Un día, desde el otro lado del muro, llegó hasta ella el rumor de alegres risas. La princesita escuchó, y luego miró hacia la camarera que la vigilaba. Ésta se hallaba sentada en un banquillo; pero era evidente que estaba a punto de dormirse, pues el tiempo era bochornoso: tan pronto llovía como hacía un calor sofocante. En este momento se cerraron los ojos de la doncella. La pequeña princesa conocía la puertecilla que había en el muro. Pero sabía también que un soldado la guardaba constantemente.
Pero, ¡oh suerte! También el soldado se había dormido un poco en su garita, a causa del bochorno. Así pudo deslizarse la princesita como un ratoncillo, sin ser vista. Con curiosidad miró calle arriba, calle abajo. Un niño y una niña estaban sentados en el bordillo de la acera, entretenidos en hacer correr barquitos de papel en un arroyo de la calle. Con las puntas de los pies descalzos o con bastoncitos de caña, desviaban los barquitos que querían deslizarse en la alcantarilla. Sin embargo, si esto sucedía, reían fuertemente los dos muchachos, y él hacía entonces un nuevo barquito. Nunca había visto la princesa un juego tan agradable y entretenido como aquél.
-¿Puedo jugar con ustedes? -les rogó la princesita.
-Por mí... -dijo el muchacho.
-Sí, con mucho gusto -dijo la muchacha.
Entonces abrazó la princesa a la muchacha y se sentó junto a ella en el bordillo de la acera. Parecía que ahora empezaba para ella una nueva vida, y esta maravilla duró casi media hora. Hasta que de pronto se oyó gritar detrás del muro:
-¡Princesa! ¡Princesa!
Al punto se abrazaron las dos muchachas, y la princesa dijo:
-¡Qué lástima que no pueda quedarme siempre a tu lado!
Acompañada por siete doncellas, regresó de nuevo la hija del rey a palacio, y tras ella marchaba el soldado. En el palacio se llevaban las doncellas las manos a la cabeza y gemían con desconsuelo:
-¡Ha jugado con niños de la calle! ¡Desnúdenla y arrojen todos los vestidos al fuego!...
Después la bañaron cuidadosamente. Pero cuando comenzaron a peinarle los cabellos, lanzó la primera doncella un fuerte grito.
-¿Qué te ocurre? -preguntó la princesa, compasiva.
-¡Terror sobre terror! -lamentó la doncella, y pidió a gritos una bandeja de oro.
Sobre ella colocó un pequeño puntito de color pardo, que se agitaba alegremente.
Luego reunió a las demás doncellas del servicio de la princesa. Todas se inclinaron sobre un diminuto animalillo, y la más vieja sentenció, llena de espanto:
-Es un piojito. Lo ha cogido de la andrajosa muchacha. ¡Al fuego con él!
Pero entonces exclamó la princesita:
-¡No es ninguna muchacha andrajosa! Es mi amiga. Y el piojillo quiero conservarlo yo. No ha de ir al fuego.
Entonces se desmayaron las siete doncellas al oír semejantes cosas. La princesa, sin embargo, se apresuró a ir con la bandeja de oro hacia la reina:
-Reina, querida madre. ¡Quieren quitarme el piojito, el regalo de mi amiga! -exclamó.
Entonces se desmayó también la reina, y se llamó apresuradamente al rey. Éste se echó a reír cuando supo de qué se trataba y dijo:
-Princesa, princesa, ¡Ese pequeño animalito muerde!
Hizo una seña a un soldado, y éste se llevó la bandeja de oro en que estaba el piojito. La princesita, entonces, comenzó a llorar amargamente, y no había manera de consolarla.
Como al tercer día aun siguiera llorando, hizo venir el rey a su orfebre, que era un hombre hábil y famoso en su oficio. El rey le ordenó que hiciera para la princesa un piojo de oro, el cual resultó en extremo maravilloso. Pero la princesita arrugó, al verlo, la naricilla y dijo:
-Éste no puede andar.
Entonces ordenó el rey al orfebre que hiciera otro piojillo de oro que pudiera caminar. El orfebre se dio gran maña y, después de siete días de trabajo, pudo regalar el rey a su hija un magnífico piojillo que corría con sus seis ligeras patas. La princesita gritó de júbilo, y puso el piojillo sobre sus rizos. ¡Oh! ¡Cómo cosquilleaba! La princesita reía, y el rey exclamaba lleno de alegría:
-¡Orfebre, tú has de hacer cien de estos piojitos para la princesa!
Así se hizo, como el rey mandaba, y nadie se sentía más feliz que la princesa. Pero sólo duró tres días esta felicidad. Al cuarto día, dejó caer la triste cabecita y se lamentó:
-Mis piojitos pueden caminar, pero no pueden morder. ¡Qué bien lo tienen los niños que viven fuera del palacio!... Sus piojillos muerden.
En su terquedad, no quiso ver ya siquiera los cien dorados animalitos que traía el orfebre. Los encerró todos en una cajita y los lanzó en amplio círculo por encima del muro del palacio.
Allí estaban jugando como siempre los dos pilletes: el niño y la niña de las barquitas de papel. La chiquilla abrió la cajita y comenzaron a huir de allí todos los piojitos de oro. Tan rápidos corrían, que cada uno de los dos muchachos sólo pudo atrapar a uno de ellos. Luego los llevaron a sus padres.
¡Cómo se asombraron éstos del hallazgo! Los dos piojitos de oro no sólo podían caminar, sino también buscarse para bailar los dos juntos. El padre, un diestro afilador de cuchillos y tijeras, se dio cuenta enseguida de que estos animalitos eran muy valiosos. Por temor de que el rey pudiera hacerlos buscar de nuevo, se trasladó con su familia a otro país. Esto le era fácil, pues vivían en un carro, y medios para poder vivir apilando cuchillos y tijeras los hay en todos partes.
En el país extranjero a que llegaron fueron admirados también grandemente los habilidosos animalitos. Tanto, que el rey de aquel país oyó hablar de ellos como de algo maravilloso. Entonces mandó llamar al afilador de tijeras y le compró por una gran suma los dorados piojitos bailadores.
¿Pueden imaginarse lo que, ante todo, se compraron los vagabundos con este dinero? Un peine muy fino. Con él peinó la madre los cabellos de sus hijos y sacó de ellos todos los piojitos. Desde entonces no tuvieron ya que rascarse más y pudieron dormir en adelante tranquilos. No podía negarse que eran la gente más feliz de este mundo.
La princesa lamentó, sin embargo, durante toda su vida que el orfebre del rey no fuera capaz de fabricar piojitos que no sólo caminaran y bailaran, sino que pudieran también morder.
Sí, sí; así son las princesas.
FIN
Anónimo suizo



Estoy perdida y sola
como un pájaro que retrasó su vuelo
y tu silencio me dibuja sombras
donde los ángeles estaban siempre
hoy se pusieron túnicas de duelo.
No me sueltes la mano...
me da miedo saberte tan lejano,
me da miedo pensarte tan ausente.
El olvido y la muerte son hermanos
y los dos nos atacan frente a frente.
Este amor no se cansa ni se vence,
busca tu voz que calla,
busca la tinta de tu sentimiento,
quiere recomponer no sé qué cosa
que se ha quebrado en el cristal del tiempo.
No me quites el aire que respiro,
no me quites el sueño que me calma,
no me sueltes la mano en la tormenta.
No desates tu alma de mi alma.
Poldy Bird

Si pregunta por mi,
traza una cruz de silencio en tus labios.
Si pregunta por mi
dile que he muerto
que he sido en el fondo del olvido,
que soy un árbol triste
cansado de esperar.
Pero, si pregunta por mi
no le des mis palabras cálidas,
no le des mi sonrisa triste,
no le digas que todavía lloro,
que todavía su imagen está entre mis sueños,
que quisiera como tantas veces
volver en sueños a ese mundo de maravillas.
Solo dile que me he ido y no sabes donde.
Vamos a ver,
si la ves pregúntale,
pregúntale su predilecto libro
entre las manos me recuerda,
pregúntale que si sus caricias,
que han de corresponder a otro,
son aquel amor que ella me brindaba.
Si pregunta por mi,
dile que me he ido al infierno
Pero ... no ... espera
si ves que en sus ojos hay aunque sea
un poco de luz para mi,
dile, tan solo dile que venga..
autor: Mario Benedetti

Hace un rato crucé por una plaza, no se por qué pasé junto a las hamacas y un chiquito me dijo: "hamáqueme fuerte, quiero tocar el cielo con los pies", me lo dijo sin preguntar mi nombre, sin preguntar si yo era buena sin preguntar cuanto dinero llevaba en mi cartera. Sólamente me dijo hamáqueme hasta el cielo y no se puso a calcular cuantos metros lo separaban del cielo.
¿Para qué? estaba allá , era azul, era ancho. También podía ser suyo... Tenía derecho a él.
Dejé mi cartera sobre la arena y lo hamaqué con todas mis fuerzas.
"Lo toco!" gritaba entusiasmado. "Lo toco ve?". Reía.
Y su risa era una cuchara tintineando en el cristal del aire.
Y mi risa era también una campana azul en el aire de enero.
Alguien a mi costado reía conmigo.
Reía en esta tarde, reía porque si.
Era el ángel...el ángel antiguo y vapuleado, el ángel de la infancia que por fin encontró un lugar libre junto a mi, y sin pedir permiso, se agarró de mi vestido, se zambulló en mi cuerpo y me ayudó a hamacarlo. En la mitad del día, en la mitad del dolor, quebrando la seriedad de nuestro oficio de adultos austeros, reconcentrados, grises, hay siempre un chico volando en una hamaca.
Un chico que somos nosotros mismos, queriendo tocar el cielo como sea.
Basta con detenerse a hacerlo.
Basta con agarrar su mano leve y decirle despacio las cosas más disparatadas y hermosas; que es lindo estar vivo, que el corazón no necesita un motor a chorro para tocar las nubes pues sube solo como el incienso de las bendiciones, si lo dejamos escapar un instante de la rutina.
La verdad es esa, simplemente esa cosa tan simple que de tan simple tenemos olvidada.
Cuando dejé la plaza en mi pecho reverberaba una fuente. Iba sonriendo. Algunos se detuvieron para mirarme y sonrieron también.
Creían que le sonreían a una muchacha sola y un poco loca que se reía por nada.
No sabían que también le estaban sonriendo a un ángel invisible que iba colgado de mi brazo.

Regálame hoy…las llaves para sentirme Mujer
1.-DIME MUCHAS VECES QUE ME QUIERES:
Dímelo con palabras, obras y gestos, no des por descontado que ya lo sé. Por que
a veces dudo de mi como soy, yo necesito oir una y mil veces que me amas.
Quizás, tal vez te parezca que de tanto repetírmelo me fastidia. Hasta puede ser
que yo te diga que no me hace falta. Pero tú no lo creas y sigue diciéndomelo.
2.-FELICÍTAME A MENUDO POR LOS TRABAJOS BIEN HECHOS:
Y cuando algo me salga mal, por favor, no me lo eches en cara, sino mejor
anímame. Y otra cosa: nunca aceptes lo que hago por ti como algo natural que yo
deba hacerlo; reconócemelo. Eso me animará a seguir. Con gusto te hago la
comida y te preparo la ropa, pero… ¿por qué lo has de pasar inadvertido? ¿Es
que nunca te lo han dicho…..? Que cuando nadie te lo reconoce, una hasta se
cansa de ser buena.
3.-CUANDO TE SIENTAS TRISTE O SOLO DÍMELO:
Me alegrará saber que tengo la capacidad de consolarte. Los sentimientos, si no
se expresan en palabras, pueden convertirse en destructivos. Recuerda que,
aunque te quiero mucho, no siempre puedo leer tu pensamiento
4.- CUANDO ESTÉS CONMIGO, EXPRESA PENSAMIENTOS Y SENTIMIENTOS ALEGRES:
Tienen el poder de dar vida nueva a nuestra
relación... A caso… no sería maravilloso celebrar “incumpleaños” y días
particulares, que sean exclusivamente nuestros. Haz regalos de amor, sin motivo.
Simplemente porque quieres, por la única razón del amor.
5.- HAZME SENTIR IMPORTANTE:
Sí...con tu manera de tratarme en casa, esa
delicadeza tuya me compensará de tantas veces que me he sentido anulada por la
indiferencia de los demás. Si me amas, construye tú en mi lo que destruyen otros.
6.-NUNCA DESPRECIES MIS CRITERIOS:
No digas que lo que yo veo o
entiendo no tiene relevancia ni realismo. Si yo lo entiendo así, para mi ¡si es real y
tiene importancia!
7.- ESCÚCHAME SIN PREJUICIOS NI IDEAS PRECONCEBIDAS:
Ser escuchada, como ser vista, es vital para mi. Cuando tú me oyes y me ves tal
como soy y me siento ahora, reafirmas mi personalidad, y eso nos ayuda a los dos
a evolucionar en nuestro amor.
8.-TÓCAME, ABRÁZAME, ACARÍCIAME: Yo soy cuerpo también y mi ser físico se
revitaliza con el lenguaje afectuoso del gesto.
9.-RESPETA MIS SILENCIOS: En los momentos de callada reflexión, se perfilan
alternativas para mis problemas, se desarrolla mi creatividad y se manifiestan mis
necesidades espirituales. Yo necesito a veces estar a solas conmigo mismo:
déjame.
10.-HAZ SABER A LOS DEMÁS QUE ME QUIERES: La afirmación pública de
nuestro amor me llena de orgullo. Es bueno hacer participar a los demás de
nuestra relación.
DESCONOSCO SU AUTOR
que nuestros hijos no lloren mas fuera podofilos seres inmundos ,podridos,almas sucias mejor dicho sin alma por una niñes pura denuncia la pedofilia ,


Primer amor, perfume de mimosas,

